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  • MIGUEL FLORIDO

LA VITAMINA DEL SOL


Las plantas hacen la fotosíntesis y los seres humanos sintetizamos Vitamina D en la piel al entrar en contacto con la luz solar. Este es el primer paso del metabolismo de la Vitamina D en nuestro organismo, para luego continuar en el hígado y finalizar su último paso en los riñones. Todo un recorrido muy completo para disponer de este elemento esencial para la síntesis de los huesos y darles consistencia.


Es por eso que el Sol es la fuente fundamental de esta vitamina; somos una forma de vida creada a la intemperie y necesitamos de este entorno natural para desarrollarnos de manera competente. Volver al exterior se erige como una medida imprescindible para que nuestros cuerpos luzcan bien y funcionen adecuadamente.




También disponemos de la Vitamina D a través de los alimentos en los que destacan las siguientes opciones:


- Aceites de pescado (salmón, atún, caballa...).

- Otros frutos del mar como las Ostras.

- Lácteos.

- La yema del huevo. Un motivo más para dejar de tirarla a la basura, porque de manera errónea se ha extendido la costumbre de prescindir de esta parte del huevo aludiendo falsas creencias como su alto contenido en grasas y colesterol.




Así mismo, disponemos de múltiples complejos vitamínicos para suplementar posibles déficit de vitamina D que pueden ser recomendables en personas con especiales necesidades de esta vitamina o con riesgos de convivir con déficits por patologías que impiden su correcta absorción o interfieren en su metabolismo. Te enumero algunos de estos casos:

  • Bebés en época de lactancia materna. La leche materna cuenta con poco aporte de Vitamina D.

  • Personas de piel oscura. La Melanina nos protege del sol pero también disminuye la capacidad de hidroxilación de Vitamina D.

  • Personas que viven en regiones con poca exposición solar. Latitudes extremas, climas nubosos, ciudades con mucha polución (que disminuye la penetración de los rayos solares).

  • Personas que pasan poco tiempo al aire libre como estudiantes en épocas de examen, ejecutivos con largas jornadas de trabajo en oficina, mineros, etc...

  • Personas mayores ingresadas en centros sociosanitarios o que por problemas de movilidad salen poco de casa.

  • Enfermos con trastornos digestivos que afectan a la absorción como la Enfermedad de Crohn, Celíacos, etc.

  • Personas sometidas a by-pass gástrico.

  • Personas con resección intestinal debido a un Cáncer de Cólon.

  • Obesos. La Vitamina D es liposolube, es decir, que tiene especial apetito por los tejidos grasos. Personas con gran cantidad de tejido graso pueden retener la vitamina impidiendo que actué libremente en el organismo.

  • Personas con osteoporosis, que requieren un esfuerzo extra para formar hueso. Aportes de calcio y vitamina D son suplementos esenciales para el manejo de esta enfermedad.

  • Enfermos Renales o Hepáticos, porque ambos órganos intervienen en el acabado final de la Vitamina D.

  • Algunos Linfomas cursan con hipovitaminosis D.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA MEJORAR TUS NIVELES DE VITAMINA D.

  • Toma el sol al menos 10 minutos al día. Será suficiente con exponer brazos o piernas a la luz solar. Sin crema de protección ni a través de la ventana, ambas barreras pueden dificultar la acción de los rayos solares en la piel. Protectores solares superiores al nivel 8 ya interfieren considerablemente en la hidroxilación dérmica de la vitamina.

  • Incluye alimentos ricos en Vitamina D en tu dieta habitual. (consulta el apartado al inicio del post).

  • Toma suplementos de Vitamina D si padeces alguna de las patologías o estás en alguna de las situaciones comentadas en el apartado anterior. Consulta siempre con tu médico para saber qué dosis debes tomar y cada cuánto debes ingerirla.



Si quieres ampliar información sobre la Vitamina D y saber cómo puedes chequear tus niveles en sangre, consulta conmigo online en www.doctorflorido.com

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