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Cómo mejorar tu salud con 7 consejos y sin ningún medicamento.

February 20, 2017

Habitualmente nos acercamos a la medicina con la intención de curarnos alguna enfermedad, aliviar sus síntomas o evitar complicaciones, e incluso a veces para prevenirlas, pero dicen que la mejor defensa es el ataque, y de eso mismo quiero tratar en esta nueva publicación. Estando sanos ¿es posible mejorar nuestro nivel de salud? ¿puedo hacerlo sin tomar ningún medicamento? 

 

A continuación voy a presentarte unas sencillas pautas que en conjunto pueden mejorar tu nivel de salud, con independencia de la condición física y enfermedades previas de las que partas.

 

 

 

1.Alimentación.

 

Somos lo que comemos, y por eso quiero empezar por la alimentación, porque no me cabe la menor duda de que seleccionando los alimentos que nutren nuestro cuerpo determinamos el correcto funcionamiento del mismo, y por lo tanto el rendimiento que obtenemos de nuestros órganos. A la hora de abordar la alimentación es inevitable pensar en la palabra “dieta”, y probablemente también acudan a nuestra cabeza la lista interminable de “alimentos milagro” que, día si y día también, nos proponen las redes sociales para combatir todo tipo de enfermedades, incluido el cáncer. Yo tengo una visión radicalmente diferente a lo que proponen las dietas y los alimentos milagros; creo en una alimentación personalizada, consciente e inteligente. Es decir, yo elijo los productos que mejor me sientan, los entiendo y conozco lo que quiero de mi cuerpo para poder elegir a diario que voy a ingerir y de qué manera, adaptando lo que como a las necesidades que me voy generando y a las características de mi hábito nutricional según cómo y dónde me encuentre. Pero, ¿cómo se convierte esta declaración de intenciones en una alimentación sana? He aquí algunas ideas prácticas y muy claras.

 

  • Realiza varias comidas al día en pequeñas cantidades. 5 ingestas es un buen promedio. Desayuno, almuerzo y cena son las más importantes y cuya cantidad de calorías debería ir de mayor a menor, es decir, el desayuno aportará más calorías que el almuerzo, y este último más que la cena. A media mañana y a media tarde toma un suplemento discreto.

  • Ingiere al menos 5 piezas de fruta y verduras/hortalizas a diario.

  • Evita los alimentos procesados. Intenta comer sólo alimentos naturales sin tratamiento químico industrial, especialmente carnes procesadas y bollería fabricada a granel entrañan riesgos para nuestra salud.

  • Declara la guerra al azúcar refinado. Que los únicos azúcares que ingieras sean los que aporten alimentos naturales como las frutas y verduras.

  • Hidratos de Carbono, Proteínas y Grasas, son todos indispensables. Elígelos bien! Arroz, huevo y aceite de oliva, son un buen ejemplo representativo de cada grupo y con múltiples beneficios.

  • Omega 3, un ácido graso muy destacable por sus beneficios para la salud. Búscalo en el pescado azul, el aceite de oliva, semillas de lino, semillas de chía, cacahuetes... Es mejor que tomarlo en comprimidos preparados. 

  • Bebe agua mineral baja en sodio. Busca una marca que garantice estas características y provee bien tu despensa. Procura llegar a esos 2 litros diarios que tanto has oído recomendar.

  • Frecuenta los mercados. Está muy bien ir al super o grandes superficies para llenar el carro con esos “básicos” que completan tu despensa, pero si visitas mercados tradicionales accederás a productos más frescos y atractivos de productores locales. Es una estrategia interesante para reconciliarte con la fruta, la verdura, y tantos otros productos que van directos de la tierra y de las granjas hasta tu plato.

 

 

2. Actívate.

 

Ten una vida activa y busca cualquier excusa para realizar en movimiento todo lo que hagas. Desplazamientos a pie, subir escaleras, levantarte de tu asiento con frecuencia, mover pequeñas cargas. ¡El que se para pierde! pero el que se mueve gana en cantidad de años y calidad de vida.

 

 

 

3. Ejercicio Físico.

 

Dedicar 40 minutos al día para realizar ejercicio físico aeróbico (caminar, correr, salir en bicicleta, nadar, bailar...), con intensidad moderada y de manera programada, mejora la salud y evita múltiples enfermedades. Pero mejor aún, estudios recientes hablan incluso de que realizando 20 minutos de ejercicio intenso en intervalos cortos, al menos 3 veces en semana, se obtienen los mismos beneficios. Si tu problema era el tiempo ya ves que la ciencia demuestra que hay opciones para todos y que puedes adaptar la práctica de ejercicio físico a tu apretado horario.

 

  • Infórmate de actividades deportivas que te resulten atractivas y elige la tuya. No te conformes con hacer lo mismo. Siempre hay una actividad para cada persona.

  • Busca dónde poder practicar ejercicio cerca de casa o el trabajo para facilitarte las cosas. 

  • Al iniciarte, asesórate por un profesional para elegir bien tu actividad y realizarla de manera segura y provechosa. 

  • Provéete de los materiales necesarios para disfrutar de la actividad que has elegido. Ropa adecuada, calzado específico, etc. Seguro que con un mínimo de inversión obtendrás una experiencia más satisfactoria del deporte a practicar, y te motivarás más para no faltar cada día a tu cita.

 

4. Trabaja.

 

No es una broma, efectivamente, estamos hechos para trabajar y con esto no me refiero sólo al concepto convencional de trabajo remunerado, las personas que se dedican al cuidado de la casa, enfermos o niños realizan un trabajo. Las personas que cursan estudios trabajan. Aquellos que tienen proyectos interesantes y dedican su tiempo a desarrollarlos de manera creativa, aunque no percibieran una contraprestación económica, de hecho, trabajan. Los jubilados que adquieren nuevas actividades ya sean paralelas a su profesión previa, el ocio o el deporte, trabajan. Diversos estudios demuestran que las personas que no tienen trabajo, proyectos personales, o actividades de ocio, presentan mayores tasas de ansiedad y depresión, y peores resultados en los test de salud general y de calidad de vida.

 

Trabaja! y además, intenta trabajar en algo que te guste.

 

 

5. Descansa.

 

¿Sabes cuantas horas necesita tu cuerpo y mente para restituirse?

 

  • Consulta con tu médico para hacerte una idea más precisa y programa tu sueño, al igual que programas tus horas de trabajo, comidas y tantas otras cosas.

  • Descansa durante el día, porque todo no se debe dejar para las horas de sueño. Procura organizar tus tareas para cambiar de actividad cada dos horas, mantenerte más tiempo haciendo lo mismo te agotará antes y disminuirá tu rendimiento.

  • Organiza tus horarios con margen suficiente y procura ser puntual. Llegando con tiempo a tus planes podrás prepararte mejor, estresarte menos y disfrutar más de lo que haces sin desgastarte.

  • Programa descansos de 15-20 minutos al menos 3 veces al día, a parte del tiempo para las comidas fundamentales (desayuno, almuerzo y cena).

  • Siesta! continúan saliendo estudios que muestran resultados favorables en salud en aquellas personas que realizan siesta de entorno a 20 min.

 

 

6. Dieta Emocional.

 

Si somos lo comemos yo añado  "somos lo que sentimos", y por eso, al igual que con los alimentos,

 

debemos evitar las cosas que nos sientan mal.

 

  • Elige tu vida. Toma decisiones y elige cada día lo que vas a hacer, evita actuar por inercia. Replantéate si realmente quieres ese trabajo o realizar una determinada actividad. Reconduce tu ocio a cosas que te satisfagan más. Cambia lo que no te hace feliz.

  • Disfruta de lo que haces. Ralentiza el ritmo que llevas e intenta paladear cada sorbo que le das a tu vida. Vive ahora, está en lo que haces.

  • Trata a quienes te aportan. Dedícale tiempo y atención a esas personas que te hacen sentir bien, y por el contrario, evita tratar a los que te generan sensaciones negativas. 

  • Celebra la vida! Celebra pequeños logros, el fin de una etapa, celebra que te encuentras bien o mejor que en otros momentos previos. Aunque sólo sea un momento, dedícale tiempo a celebrar.

  • Exprésate, y hazlo en positivo. Acostúmbrate a repetir en voz alta frases positivas que te animen a seguir luchando por tus sueños y a lograr tus metas, desde que te levantas hasta que te acuestas.

  • Da las gracias con una sonrisa. Por un buenos días, por una puerta que te abren, por el café en la cafetería, al despedirte de un breve encuentro. Busca cualquier excusa para dar las gracias, porque en sí mismo se trata de un gesto muy gratificante.

 

7. Sustituye tóxicos por hábitos mejores.

 

El tabaco, el alcohol, el consumo de otros tóxicos, no sólo empeoran tu salud y provocan enfermedades evitables, también tiñen tu vida de negatividad y dependencia. Asesórate para erradicarlos de tu vida y sustitúyelos por hábitos positivos con beneficios extras que te acompañen en el desempeño de los demás consejos de estilos de vida que te he comentado anteriormente.

 

  • Licuados vegetales. Frutas, verduras y hortalizas, infinitas combinaciones cargadas de vitaminas y antioxidantes que llenaran tu jornada de salud, color y momentos placenteros.

  • Infusiones. Colaboran con la hidratación y aportan diferentes propiedades según las hierbas que selecciones. Yo soy especialmente aficionado al mate y el té.

  • Música. Preparar playlist para escuchar durante el día es una manera de hacer pausas relajantes y motivadoras que harán más llevadera cada jornada.

 

Te he presentado 7 consejos muy sencillos y al alcance de cualquiera, que promueven un estilo de vida positivo y saludable, que en buena medida no sólo mantiene alejada la enfermedad, si no que nos hace más felices. Sentirse bien depende en gran medida de nosotros y es el clima en el que nuestro cuerpo y mente mejor se desarrolla. Estas pautas favorecen un mejor rendimiento de nuestra fisiología pero también de nuestro desarrollo mental y personal. Un estilo de vida fácil, placentero y sostenible, que en el caso de no poder evitar la enfermedad se convierte en el mejor sustrato para superar las molestias que esta nos pueda causar.

 

Consulta conmigo online para personalizar estos consejos y mejorar así tu salud. Recuerda que la mejor defensa sigue siendo el ataque. Como me gusta decir siempre: La salud es una herramienta indispensable para conseguir lo más importante: Ser Feliz.