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Virus de Otoño.

October 5, 2017

 

 Virus de Otoño

 

 

Con el Otoño cambia el clima y refresca el tiempo, estos cambios en la temperatura coinciden con el fin de la temporada estival iniciándose así la vuelta a la rutina en el trabajo. Aumentan las exigencias laborales, el estrés y el agotamiento. A todo esto se le suma la disminución progresiva de las horas de luz que inciden en nuestros biorritmos empeorando el descanso. Todos estos factores influyen negativamente en el sistema inmunitario que se muestra más frágil en esta temporada de cambios, haciéndonos más vulnerables a los gérmenes que conviven con nosotros. Así mismo, el Otoño abre las aulas de nuevo a infinitud de alumnos que conviven durante muchas horas al día en ambientes cerrados compartiendo algo más que clases y enseñanzas, estas condiciones de aglomeración favorecen el contagio de todo tipo de patógenos, sobretodo de los microorganismos de menor tamaño y volatilidad: los virus.

 

A continuación expongo mi lista personal de Virus más típicos del Otoño que, aunque activos durante todo el año, aumentan su capacidad de contagio en esta temporada que precede al frío invierno.

 

 

 

 

RINOVIRUS

 

De la familia picornaviridae, los Rinovirus hacen su aparición más importante en los primeros días de septiembre cuando el calor afloja. Existen cerca de 120 serotipos conocidos de Rinovirus que siguen generando nuevas variaciones con cada estación, haciendo casi imposible crear una vacuna efectiva debido a que las mutaciones son constantes y la inmunidad cruzada entre serotipos  es muy escasa.

 

Los Rinovirus causan los clásicos Catarros Comunes o también llamados Rinofaringitis Agudas, cuadros leves caracterizados de picor/dolor de garganta, aumento de la mucosidad nasal (de características acuosas en la mayoría de los casos), congestión nasal, tos seca, dolor muscular leve y febrícula (fiebre inferior a 38’2ºC). Estos cuadros catarrales se incuban en 2-3 días tras el contagio y no suelen durar más de 5-7 días. Se contagia preferentemente por vía aérea, a través de gotitas de saliva o secreciones aerosolizadas por la respiración de las personas infectadas. Confundidos en muchas ocasiones con la Gripe, aunque esta última es mucho más intensa (la describiré a continuación).

 

El tratamiento del Catarro es sencillo: descanso, abundante hidratación para mejorar la respuesta inmunitaria de nuestro organismo, y anticatarrales habituales, que no son más que unos compuestos de varios fármacos que buscan el alivio de los síntomas más molestos de la infección. Los anticatarrales son medicamentos que no requieren receta médica, de venta en farmacias, suelen incluir un antipirético (paracetamol o ácido acetil salicílico), un antihistamínico, un antitusígeno y un vasoconstrictor. No conviene abusar de ellos y debemos prestar atención a las indicaciones del prospecto, pero no son recomendados en pacientes afectados por otras enfermedades crónicas como Hipertensión, Daiebetes, Cardiopatía, etc…

 

 

INFLUENZA VIRUS

 

El Virus Influenza es el causante de la temida Gripe, la infección vírica más importante y extendida por el globo terráqueo que hace aparición epidémica todos los años en las estaciones frías de cada hemisferio. Su presencia es permanente durante todo el año en las regiones tropicales que carecen de cambios significativos en su clima, pero recrudece su incidencia asociado al frío. Debido a su compleja mutabilidad, cada 5-8 años, aproxidamamente, suele ocasionar Pandemia, afectando exponencialmente a la población mundial cobrándose cientos de miles de vidas y agravando el estado de salud de muchos ancianos y pacientes frágiles por diversas enfermedades crónicas. El virus Influenza consta de 3 serotipos fundamentales: A, B y C, siendo los dos primeros los más frecuentes y extendidos. Dentro de cada serotipo podemos encontrar múltiples cepas codificadas específicamente, pero sólo unas pocas son las causantes de cada epidemia, pudiéndose apreciar cambios significativos cada 2 años aprox. Ese es el motivo por el cual las vacunas contra la gripe deben ir modificándose periódicamente mientras siguen la tendencia mutante de las cepas más prevalentes.

 

Cuadro Clínico: dolor muscular general, agotamiento y fiebre. Se trata de un cuadro intenso e invalidante que afecta considerablemente a los que la padecen, impidiendo habitualmente la capacidad laboral. El periodo de incubación es de pocos días y el cuadro una vez instaurado puede extenderse hasta 7-10 días. Como cualquier infección viral, puede complicarse con otras patologías y sobreinfecciones bacterianas: neumonía, sinusitis, empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, descontrol en la diabetes, daño renal, etc… Especialmente peligrosa en embarazadas, menores de 9 años, ancianos y pacientes con enfermedades crónicas relacionadas con el metabolismo, el pulmón y el corazón.

 

El tratamiento primordial es la Vacuna, que con intención preventiva tiene una alta tasa de eficacia en todos los grupos poblacionales. Si no hemos conseguido prevenirla las indicaciones a seguir son similares a los cuadros catarrales: descanso, abundante hidratación y fármacos contra la fiebre (fundamentalmente paracetamol).

 

Existen antivíricos, como el Oseltamivir, testados contra la gripe, especialmente recomendados en pacientes frágiles con alta probabilidad de complicaciones, pero siempre deben ser prescritos por un médico. En pacientes que parten de un buen estado de salud no tiene una rentabilidad clara y los beneficios potenciales son cuestionables.

 

Más adelante publicaré un post específico profundizando en la GRIPE ESTACIONAL para más info.

 

 

ROTAVIRUS

 

El Rotavirus es el agente causante de las clásicas Gastroenteritis del principio de Otoño y Primavera. Consta de hasta 8 serotipos: A, B, C, D, E, F, G y H, aunque es el serotipo A el culpable de casi el 90% de los cuadros intestinales. Afecta prioritariamente a población infantil por debajo de los 8 años, pero inevitablemente se extiende en todos los grupos poblacionales.

 

El Rotavirus se contagia por vía fecal-oral, es decir, el contacto con restos de las deyecciones de los pacientes infectados que de manera directa o indirecta contactan con nuestra boca: tocar objetos expuestos a estas sustancias que contienen virus, pasarse la mano por la boca sin higiene previa, y todas las variaciones que puedas imaginar. Este tipo de virus destruye los enterocitos, las células que recubren el intestino, impidiendo la correcta digestión y provocando profusas diarreas y vómitos. Acompañada de dolor cólico abdominal y febrícula, se incuba en menos de 48 horas tras el contagio y afecta con intensidad al infectado durante 24-48 horas. En días posteriores, una vez remitido el cuadro, puede perdurar algún trastorno digestivo como secuela.

 

Existe vacuna para el Rotavirus, indicada sobretodo en niños de menos de 5 años debido a la especial fragilidad que tienen ante la deshidratración que puede ocasionar el cuadro de diarreas. Para los demás casos el tratamiento es bien sencillo: suero oral hioposódico para contrarrestar la deshidratación y dieta astringente hasta la mejoría. Si los vómitos son muy intensos puede probarse algún antiemético puntual, siempre bajo prescripción médica. La sueroterapia intravenosa es recomendable en casos de deshidratación moderada o grave, o intolerancia oral al suero. Si fiebre puede usarse paracetamol. Los probióticos pueden ser de utilidad para restablecer la flora intestinal pero existen posturas enfrentadas en la comunidad científica.

 

 

VIRUS CAUSANTES DE EXANTEMA

 

Existen múltiples virus que causan infecciones con manifestaciones en la piel, a estas lesiones dérmicas se les denomina de manera genérica como “exantema”. Varicela, Sarampión, Rubeola… pero también Virus Coxackie, algunos tipos de Herpes Virus, el virus de Epstein-Barr, Enterovirus varios. Ninguno exclusivo de la temporada Otoñal pero si predominantes en estos meses debido al estrecho contacto en las aulas y los lugares de trabajo. Los niños son los principales afectados, pero pronto extienden algunas de estas infecciones a los adultos, sobretodo a aquellos que no hayan sido infectados con anterioridad puesto que muchas de estas enfermedades crean inmunidad permanente de por vida como la Varicela, Rubeola y Sarampión, salvo en casos contados donde se pueden dar nuevas re-infecciones.  Todos estos virus suelen ocasionar lesiones en piel pero muy variables, es necesario consultar siempre con el médico para establecer el diagnóstico preciso. Lo que si tienen en común es su tratamiento: medidas generales como el reposo relativo y la abundante hidratación, así como paracetamol para el alivio de la fiebre y malestar. 

 

Disponemos de vacunas para los más habituales y conocidos, incluidas mayoritariamente el los calendarios vacunales oficiales; algunos virus como el de la Varicela cuentan con vacuna pero no obligatoria ni financiada en la mayoría de las comunidades. Otros virus como el de la Mononucleosis (Epstein-Barr) carece de esta opción y es el agente causante de faringitis de duración prolongada y afectación general que en algunas ocasiones produce exantema.

 

 

 

 

 

CONSEJOS GENERALES

 

Como puedes haber comprobado, el Otoño trae consigo cambios medioambientales pero también en los patógenos que nos rodean. No olvides que el mejor tratamiento siempre es la prevención: buena alimentación, descanso, actividad física y evitar cambios bruscos de temperatura. Garantiza una buena dosis de vitamina C a diario fomentando el consumo de frutas y verduras para tener tu inmunidad en guardia frente a los virus. 

 

Vacúnate! Sobretodo frente a la Gripe. No hagas caso de la desinformación sin evidencia científica que pulula en las redes sociales y consulta con un médico para hacer tu mejor elección. 

 

Y como tips finales, deja que te de algunas ideas para recordar cuando vayas a enfrentarte a los virus.

 

 

  1. Reposo y abundante hidratación siempre son recomendables para afrontar la infección viral.

  2. El Paracetamol es el antipirético más recomendado para aliviar dolor y fiebre ocasionado por los virus. Usa la dosis recomendada en el prospecto para mejorar su eficacia y evitar riesgos. Un adulto de 70 kg tiene como dosis máxima 1g cada 6 horas. El ácido acetil salicílico y otros antiinflamatorios no deben usarse en infecciones virales.

  3. Fiebre de más de 39ºC y duración de los síntomas más de 7 días, son signos de alarma. Consulta con el médico.

  4. Diarreas persistentes, con sangre o mucosidad, constituyen también signo de alarma. Consulta con un médico.

  5. Si te aparecen manchas en la piel: Consulta!

  6. No te automediques si experimentas síntomas extraños como dificultad para respirar, dolor de cabeza intenso o dolor torácico. Consulta!

  7. Vacúnate, y haz que los tuyos se vacunen.

  8. Higiene de manos constante, con agua y jabón o con solución hidroalcohólica.

  9. Procura medidas de aislamiento en caso de infección para evitar contagios. Evita dar la mano, aléjate para toser o cúbrete con la cara interna del codo, haz reposo en una habitación aislada; evita el contacto con niños, ancianos y enfermos frágiles siempre que puedas.

 

 

 

Para información más detallada o casos personales no dudes en consultar conmigo online en el enlace que te proporciono en esta web.

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